en estado de
Politik pornoshop
Las noticias son buenas si vas a dar batalla pues lo quieras o no allá afuera hay una guerra, no sirve que te escondas ni que vivas rezando; cuando la muerte se alza siempre acaba encontrando. (GF)
viernes 25 de diciembre de 2009
lunes 21 de diciembre de 2009
Danzando Lambada e

Cientos lo alentaban “¡Abuelo, abuelo!” y yo aplaudía tanto que las manos me ardían. Fue en un pueblo. Los hombres tenían pegadas las camisas a la espalda, las mujeres sudaban frentes y patillas. Tenía 12, era mi turno de viajar con mis abuelos a uno de esos rumbos a los que nunca llegan turistas y las damas se dan de narices con sus ex acompañados de sus nuevas novias a la vuelta de la esquina.
Por fin llegó la gran noche de la kermesse. Nos preparamos prolijitos y perfumados como solteros con una flor en el ojal. Pero sobre todo abiertos a lo bueno que la noche nos daría. Ellos compartieron un vino, me compraron un copo de nieve y me llevaron a jugar a alguno de esos juegos de ensartar un aro en un pato de hule.
La noche avanzaba a medio tono hasta que mi abuela no resistió la invitación del locutor: “nueve y media los esperamos a todos al Concurso de Lambada, los participantes inscribirse ahora, bienvenidos a la fiesta de Coronel Pringles”… Bastó un solo ¿Vamos Martín? para que los dos estuvieran primeros en la lista de los bailarines de la pegadiza canción.
Nadie daba mucho por la pareja del señor pelado y panza prominente y su mujer rubia y alta como una jirafa. A la primera ronda, los buenos observadores ya se habían fijado en los pasos risueños de Martín y en la destreza de Elda. En la segunda ronda los bailarines habían encontrado su yeite: mi abuelo le apoyaba la panza en un vaivén y parecía un señor embarazado apurando suave a su mujer. Más y más gritaban ¡abuelooo! Y me miraban cómplices.
Siguieron a puro ritmo brasileño hasta que las velas se derritieron y todo Pringles festejó los giros de la extraña pareja de la Capital. Hasta llegué percibir que la pareja contrincante amagó con tirar unos maníes al piso con intención de provocar el tropiezo. Pero Martín con su agilidad de joven de espíritu eludió esa trampa barata. Días después salimos en la pantalla de Pringles TV. El festejo fue, claro, con mate y pao de queijo.
FG
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jueves 10 de diciembre de 2009
Llevame a ver un tren
Escuché el tracatac del tren que se hacía humo y me dí cuenta de que esa sería la última vez. Guardé mi pañuelo en el bolsillo y me prometí no volver a secar más lágrimas. Él se alejaba sin una palabra. Y yo me veía envuelta en sudores de tinta con palabras que no entendió. Me enredaba en frases revueltas como lianas e intentaba caminar por el canto rodado protector de las vías. A la altura de esa estación hablaba sola, afiebrada, delirada. Y todo para qué. Él había decidido otro viaje. Las preguntas sobre el amor se perdían con el rumor de los rieles percudidos.
Era una equilibrista sobre esas líneas de metal que me conectaban con su huída. Empecé a caminar dominando el equilibrio con los brazos abiertos, el vacío no me daba miedo, mucho menos los viajantes ni los niños que iban a la escuela. Caminaba por ese mundo rectilíneo hasta que uno de los operarios que esperaba su turno me descubrió. Su grito ronco me sacudió el alma. Sin embargo, lo miré y descubrí que sus ojos azules guardaban el secreto del océano. Su piel color carbón del linaje de los trabajadores del tren, me invocó. "Espero el próximo tren", atiné. Y suspiré como una locomotora que arriba a un destino nuevo.
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Etiquetas: encriptada, non fiction
domingo 6 de diciembre de 2009
Empatía
Cómo no creés en el amor, pregunta Tom.
Ella y su flequillo frondoso se ríen, lo desafían, se inquietan sólo por sí mismos. Azules sus ojos, vestidos celestes, coqueta al andar: esa es Summer.
Pero tiempo después el mundo baila y sonríe con Tom porque durmió con ella. Caminan tomados de las manos, se ríen y se cuentan cosas que nunca a nadie.
A los pocos días la esquiva Summer y la desesperación de Tom por responder Qué somos? pueblan de nubes la relación.
Sobreviene la depresión, hundirse en la cama, odiar al mundo.
Comprender algo de lo que sucedió pos-ruptura es como interpretar un jeróglifico medio borrado en la pared.
'500 Days of Summer' Expectations vs. Reality @ Yahoo! Video
La clave quizá sea aprender a vivir menos en el cuadrito de Expectativas y evitar chocarse tan abruptos con el de Realidad.
Podremos?
Gracias Lake por el regalo! me encantó
(además, me lo gané en buena ley)
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jueves 3 de diciembre de 2009
Las incontables razones de la impopularidad de este bloc

Su autora no sube imágenes propias muy seguido (menos aún en ropa interior)
La autora definitivamente escribe raro (algunos podrán decir "mal" u "horrible" pero yo digo raro)
Autora casi no commenta otros bloCs
Su autora tiene muy claro que no es popularidad lo que quiere
La autora no cuenta más sus ¿aventuras? sexuales
Autora odia hacer RRPP en la vida real y en la virtual
Su autora asume cada día posiciones más extremas, criticables y antipáticas
Y por sobre todo, como me dijo mi sabio I ching y que paso a reproducir mientras hago pito catalán con la otra mano (creo q es la primera vez que digo pito catalán... en fin...) :
Lo que me otorga valor es que nadie me comprenda.
(Ah! La imagen es de la campaña Dominemos la Tecnología )
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lunes 30 de noviembre de 2009
Esperando las vacaciones

Fuente de la imagen: http://www.flickr.com/photos/30929427@N05/page7/
(post Autobombo)
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jueves 26 de noviembre de 2009
miércoles 25 de noviembre de 2009
Foto de la semana
En Parque Centenario, con mi pocket y el cielo a punto de desplomarse sobre patos y vecinos, en la semana de la Lucha para Eliminar la Violencia contra la Mujer.
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martes 24 de noviembre de 2009
¿Quieres hacer el favor de callarte, por favor?
- ¿Qué te parece esto?
Se dejó caer con suavidad sobre las manos, logró ponerse en equilibrio e inició un trémulo y vacilante avance en dirección a Harry. Con la cara congestionada y la blusa colgándole sobre la barbilla y agitando enloquecidamente las piernas, avanzó hacia él.
- ¿Lo has decidido ya?- dijo, sin aliento.
Harry asintió con la cabeza.
-¿Y?- dijo ella. Se dejó caer sobre el hombro y rodó hasta quedar de espaldas, protegiéndose del sol con un brazo como en ademán de dejar al descubierto sus pechos.
Y luego dijo:
-Harry
Harry se disponía a encender un cigarrillo con la última cerilla cuando de pronto le empezaron a temblar las manos.
La cerilla se apagó y se quedó con la caja de cerillas vacía y el cigarrillo en las manos, mirando fijamente al fondo de la radiante pradera.
_ Harry, tenemos que amarnos -dijo-. Lo que tendremos que hacer es sólo amarnos - dijo.
Del cuento: Qué te parece esto? en ¿Quieres hacer el favor de callarte, por favor?
, Raymond Carver (1976)
jueves 19 de noviembre de 2009
La Familia Pettitera

"¡Qué familia feliz!", pensé cuando lo vi con la barba rala, los ojos en rojo y la mirada siguiendo en vano el viaje de una partícula de polvo. El pater familia buscando a sus vástagos a la salida del colegio parecía, quizá, un poco agotado de tanta algarabía. No es fácil ser cabeza de la familia Pettitera. Hay que entrenar todos los días dedos, muñecas y mandíbulas para desdenfundar la cámara digital rápido cual Billy the Kid y sonreír desencajados a los miles de seguidores in absentia. Más no importa, porque lo esencial es ser protagonistas de la fiesta non.stop.
Los progenitores de la familia Pettitera dedican gran parte del día a contarnos lo jóvenes que se sienten. Incluso mantienen un diario en el que actualizan sus fórmulas para la Dicha, y expresan también aquellos estigmas que marca a quienes no coinciden con el reglamento. Los Otros son lacra, están OUT, fuera excluidos!
Pero lo más gratificante es ver esas imágenes reventando parlantes, fumando porro o cagando en el parquet del pisito en San Isidro que los abuelos (los padres de él) les proveen. Y mientras la fiesta avanza puede que alguno de los niños pettiteros se desmaye en bolas sobre algún extraño. No importa, todo sigue. Si tan openminded es ese hogar que, ¡como en el primer mundo!, te facilitan las jeringas para hacer lo propio en el toilette (mamá Pettitera gusta de hablar francés).
Mientras ella derrocha comentarios suspicaces sobre pobres y ausentes, sus invitados vacían la heladera. Él, trago largo en mano, ojea algún culo un poco más tierno que el de su mujer (no necesita buscar mucho). El brindis, la fama y el éxito se desparrama como catarata en el depto de la 5ta Avenida de Zona Norte.
Aún recuerdo las caras de los cuatro retoños pettiteros envueltos en una nube de humo marca Virginia Slims. Muñequitos de una postal animada, los menores anhelan pertenecer a la familia Pinochet o a lo sumo aspiran a algo parecido a lo que tiene el hijodevecino. Pero ya no, por favor no! nunca más, a la familia Pettitera.
FG
fuente de la imagen: http://imgsrc.ru/panboypeter/a459629.html?
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Etiquetas: escritos, non fiction
viernes 13 de noviembre de 2009
Pedro el grande
Mi hermano se enojó con su hijo de 3 años porque le mordió la cabeza.
Lo retó y samarreó fuerte.
Antes de irse a trabajar, el papá un poco arrepentido le pidió:
-¿Me das un besito Pedro?-
-No puedo. Estoy vacío -
-Dale, aunque sea tirame un beso
-Estoy vacío.
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06:46
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Etiquetas: escritos, non fiction




